Dña. Mª Dolores Martín Gil

 

doloresMG 

MARÍA INMACULADA, Sr. Presidente y Junta Directiva de Paladines de la Encamisá, Sr. Obispo, Sres. Sacerdotes, Sr. Alcalde, Sr. Portaestandarte, Srta Oferente, Queridos Padres y Hermanos, Queridos familiares y amigos, Queridos paisanos y personas que nos visitáis en estas fechas y todos aquellos que nos veis a través de TTV: ¡ Buenas noches a todos, y bienvenidos al Pregón de la Encamisá 2004!

 

         Hace 2 meses, por circunstancias de la vida, sufrí un accidente de tráfico, del cual ¡Gracias a Dios! salí ilesa, todos dábais por supuesto que había vuelto a nacer ese día. “ Ya puedes festejar otro cumpleaños”--me decíais--, y yo os contestaba: “cuando El de Arriba y la Virgen me han dejado aquí, es que todavía me queda mucho por hacer ...”,   y... vaya si me quedaba...

 

         Unos días más tarde, mientras me recuperaba del accidente, llamaban a la puerta de mi casa dos miembros de la Directiva de Paladines de la Encamisá. Abrió mi madre, y quedó sorprendida por la visita, preguntaron por mí, ¿Qué la queréis?, preguntó. Mi padre, que estaba sentado en el sillón, dijo: “pasad, pero en mal momento la cogéis; está muy baja de ánimos con lo del accidente, ahora la llamamos: ¡Loli!, sal que te buscan. ¿quién es?, le respondí. ¡Los Paladines!. Rápidamente mi corazón empezó a latir con fuerza y deprisa, ¡Los paladines! ¡Diles que No!. Mi madre me dijo: “si yo no sé lo que quieren”. Mamá, por favor, diles que no.

 

         Estaba convencida que fuese lo que fuese iba a decir No, pero según salía y caminaba por el pasillo mi corazón y mi mente no se ponían de acuerdo: alegría, tristeza, ... no sé explicarlo: mi interior era un mar de contradicciones. Si la Virgen María había dicho Si, ¿cómo yo iba a decir no? El corazón seguía latiendo fuerte.

 

         ¿Qué hacéis aquí, qué queréis?. Me respondieron:  “...pues ya ves...”, y mi dedo índice comenzó a moverse de un lado a otro diciendo con gestos: no, no.

 

         “Espera, déjanos hablar: Te hemos elegido Pregonera para este año” mi dedo continuaba realizando el mismo gesto.” Piénsalo, deja pasar una noche al medio, lo consultas con la almohada y nos lo dices mañana”. Yo miraba a mis padre, y ninguno decía nada. El presidente me dijo: “Serías la primera persona que nos dice SI, nada más llegar, todos dicen no, y luego por la Virgen cambian de opinión”.

 

Cambiamos de conversación, estuvimos dialogando sobre otros temas y de nuevo volvieron a la carga.

 

Esta vez les respondí que SI, asumiría la responsabilidad de ser pregonera de la Encamisá 2004 por tres motivos:

 

·    SÍ, por mis padres: Para ellos sería una gran alegría que uno de sus cuatros hijos fuera pregonero de la Encamisá. Y,  sobre todo,  mi madre --¡si ella!--, que sin haber nacido en Torrejoncillo, me ha transmitido, como una gran  torrejoncillana, la Fe y la Devoción a María, nuestra Madre,  y a su hijo Jesucristo.

 

·    SÍ, por mi Fe: Intentaría transmitir a todos los torrejoncillanos y visitantes cómo vivo y siento la Encamisá desde la Fe que profeso.

 

·    Y SÍ, para cumplir con la voluntad de Dios de “Id y predicad la Buena Nueva”,  en este caso La Inmaculada Concepción de María.

 

Esa noche no fui capaz de dormir;  había dicho SÍ a un gran reto. Pensaba: ¡qué atrevida! ¿Qué vas a decir? Si sobre la Encamisá está dicho todo, han hablado de ella grandes oradores relacionándola con la historia, la teología, la sociología, la antropología, versos, poemas, experiencias, cartas... ¡¿Qué vas a decir tu?!

 

Yo, humilde torrejoncillana, que cuando era adolescente y me preguntaban en el instituto que explicase en qué consistía la Encamisá, y decía que era una fiesta cristiana,  mis compañeros de clase se reían porque ellos lo que querían era “marcha”.

 

Pues bien: ha llegado la hora de pregonar ¿Qué es la Encamisá?;  de colocar a mi pueblo en el lugar que merece, y ¡¡qué mejor manera de hacerlo que transmitiendo lo que uno vive, siente y cree!!. Poniéndome en manos de María y de Jesús, no podía tener miedo a nada.

 

Buscando literalmente en el diccionario de la lengua española el significado de la palabra pregón, nos dice; “promulgación o divulgación que se hace en alta voz y en lugar público de una noticia o aviso que conviene hacer saber a todos”, y está claro que debemos hacer saber a todos qué es la Encamisá para un torrejoncillano, sea creyente o no, practicante o no.

 

Ayer se cumplieron 35 años de mi nacimiento. Como decimos aquí,  soy “encamisaína”. Esa primera Encamisá la pasé en Coria en casa de mis abuelos, las siguientes las pasaría en Torrejoncillo con mis padres y hermanos, siendo mis padres los que nos  enseñaron a cantar el “Pues Concebida, fuiste sin mancha. ¡Ave María! Llena de gracia”

 

Cuando contaba 6 años de edad mi padre fue nombrado miembro de la segunda directiva de Paladines de la Encamisá (1975). Yo no sabía qué era aquello, sólo que era muy bonito y lo pasaba muy  bien durante la preparación y  las novenas de la Virgen:

 

·    Íbamos a la iglesia por la noche y podíamos jugar y correr por los bancos de la iglesia sin que D. Julián (el cura) nos riñera; De vez en cuando,  nos mandaban  por agua a casa del “saharo” para las flores de la Virgen, y todas las noches,  al terminar de preparar a la Virgen,  le rezaban la Salve,  entonces nosotros, los niños, tirábamos “los vivas”.

 

·   Antes de las novenas de la Virgen, nos daban cohetes, a los cuales, les quitábamos los truenos para ponerlos en las paredes y asustarnos unos a otros. (llevándonos bastantes riñas de los mayores)

 

·   En las novenas, intentábamos subir,  sin éxito,  al coro;  tenías que ir  con alguien mayor que se responsabilizase de ti y,  ante la decepción de no conseguirlo, terminaba sentada en las escaleras de la puerta del cuadro de Las Ánimas Benditas.  Allí, oíamos la novena y nos disputábamos entre todos los niños quién era el primero en tirar un “Viva”. Según mi madre, había que quedarse para oír al predicador; eso suponía portarse bien, estar callada y atenta, pues,  al llegar a casa, mi madre nos preguntaba de qué había hablado el cura en la novena, y lo comentábamos en casa.

 

·    Después, llegaba el día del pregón;  había que preparar el, entonces,  Cine Lasi.  Yo no sabía qué era aquello;  sólo que venía un hombre forastero muy importante a hablar a los mayores.

 

·    A continuación, venía la ofrenda de flores a la Virgen, pero yo, no tenía sayas y no podía vestirme, para llevarle flores a María. Miraba,  con envidia, cómo lo hacían las amigas y el resto de mujeres. Mi madre me decía: “Hija, cuando seas más mayor te hacemos uno que te sirva para siempre”.... y yo me conformaba, deseando que llegase ese día.

 

·    Todos esos días terminaban una noche en el “Cine Alvernia”, jugando en el patio de los naranjos, a oscuras,  y comiendo coquillos; mientras, nuestros padres ayudaban a que la fiesta saliese adelante.

 

En la Encamisá de 1978, faltamos todos los miembros de la familia a la primera cita con María, era por algo importante, muy importante: El nacimiento de un nuevo miembro de la familia (os diré a todos que deseaba que fuese una niña para que me ayudase a fregar la loza), pero entonces no había ecografías y,... fue niño, Si Manuel, llegaste a nuestras vidas, una noche de Encamisá; Yo le pedí a María que fueses una niña, pero ... hasta el día de hoy no me arrepiento de haber tenido tres hermanos, tres hermanos maravillosos con los que he compartido: risas, llantos, peleas,  juegos de coches, de indios, ... de todo un poco, cada uno me habéis aportado y ayudado según los dones recibidos de Dios y creo que entre los tres formáis la “gran hermana” que nunca tuve.

Narciso,  con tus risas,  y siempre “chinchándome”, pero no me haría a estar sin ti. Juanjo, tú siempre escuchando, acompañando y apoyando en todo, y metiéndote conmigo en todos los follones que se nos ponen por delante. Y Tu Manuel, con tu mundo y con tu música., aportando dulzura a nuestras vidas.

 

Llegó 1984, cumplía 15 años, y por primera vez se hacía realidad mi sueño:  iba a vestirme de sayas y me habían elegido para realizar la Ofrenda Floral a la Virgen María,  representando a todas las jóvenes torrejoncillanas. Entonces, tuve el honor de pedirle a  María que queríamos ser como Ella, vivir como Ella y que nos diese fuerzas para que siguiéramos a Jesús durante toda nuestra vida.

 

El año siguiente 1985, sería una Encamisá imborrable, distinta a todas las anteriores: mi abuelo estaba enfermo.  Sonó el teléfono y,  cómo sucede en todas las casas cuando pasa el Estandarte de María por la puerta, mi madre descolgó con “Vivas” y, al pronto, se cortó la comunicación. La procesión seguía pasando y mi madre y yo le pedíamos a María por él. Volvió a sonar el teléfono, y esta vez  dijeron: ”tu padre acaba de fallecer”.  Pasó el estandarte y las puertas de la casa se cerraron...

 

Al día siguiente, La Pura, cuando la Virgen entraba a las 5 de la tarde en la iglesia, toda mi familia,  junto con muchos torrejoncillanos,  dábamos sepultura a mi abuelo. Sí, sería una Encamisá diferente; siempre te había acompañado en la procesión sin tener que preocuparme, si tenía sitio cuando Tú entrases en la iglesia, pero a partir de aquel año dejé de ir y te esperaba junto con mi madre al pie del altar para verte entrar en volandas, flotando en una nube de humo, por encima de las cabezas de todos los torrejoncillanos que te aclaman con amor. ¡Quizá, este año, sea hora de volver a acompañarte en todo!

 

Además de ser imborrable por la muerte de mi abuelo, fue importante para mi, pues ese año logré pertenecer al “Coro de las mayores”, (lo digo porque antes había un coro que sólo cantaba en las novenas de la Pura y en las del Sagrado Corazón de Jesús). Aún no sé cómo formé parte de él --pues no he sido agraciada ni con oído ni con  voz-- pero yo estaba allí, cantando en las Novenas de Mi Pura, de Nuestra Pura, esas canciones  que  hacen que a todos se nos pongan los pelos de punta y que llegan a nuestro corazón. “¿Quién será la mujer?”, “Quiero decir que sí”, “Bendita sea tu pureza” (con el órgano)... y otras muchas que todos tendréis en la mente y que probablemente escuchemos en esta Novena.

 

El pertenecer al coro, era bonito, pero era comprometido, pues en esta época estaba en el Instituto y había que estudiar más. Llegabas a casa y todo era: estudio, ensayo, novena, ensayo para el día siguiente; todo ésto teniendo presente que ésta época coincide con los exámenes y hay que estudiar el doble. Es por ello, que, cuando se terminaba de cantar el “Pues Concebida...”, comenzaban a bajar de arriba jóvenes que iban a estudiar.

 

Desde aquí, os felicito a todos los del coro y os deseo suerte con los exámenes.

 

Hoy, 20 años después de mi ofrenda, me encuentro ante todos vosotros anunciando la Fiesta de La Encamisá, y ¡¡con qué orgullo!!. ¿Os imagináis por qué? Pues porque en estas fechas se cumplen los 150 años de la proclamación, como  DOGMA DE FE,  de la Inmaculada Concepción de María, por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854,  en su Bula “Ineffabilis Deus” que, literalmente,  dice:

 

“...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles...”

 

Para que todos nos entendamos, Inmaculada Concepción, quiere decir: “limpia de pecado”, que María fue preservada de todo pecado desde su concepción en el vientre de su madre Santa Ana.

 

El Papa Juan Pablo II, ha designado la localidad de Lourdes para celebrar esta conmemoración tan grande, por ser este el lugar en el que Ella misma le dijo a la niña Bernardette: “YO SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN”.

 

En numerosos lugares del mundo se están celebrando actos conmemorando los 150 años del Dogma de Fe: peregrinaciones a Lourdes, exposiciones de pintura y escultura en Sevilla, etc, por no citar todas las que se están realizando en América del Sur.

 

En estas fechas se cumplen los 150 años de la proclamación del Dogma de Fe, pero os diré que 300 años antes a esta proclamación, en 1557, un fraile franciscano llamado Fray Pedro de Alcántara (hoy Patrón de Extremadura) fundó en el Palancar, el primer convento y templo más pequeño del mundo, consagrándolo a la “Virgen Concebida sin Mácula de Pecado”, cuya inscripción podemos leer en la fachada principal del convento.

 

Aquí, en Torrejoncillo, no sólo lo conmemoramos este año por el 150 aniversario, sino que lo hacemos todos los años, Encamisá tras Encamisá, gritando con nuestras gargantas:  ¡VIVA Mª INMACULADA!

 

Pero...hay una cosa que me preocupa mucho.......: ¿QUÉ ES LA ENCAMISÁ? , ¿CUÁNDO EMPIEZA LA ENCAMISÁ?

Unos dicen que si es una fiesta más; otros que hay mucho fanatismo; algunos que se mezcla lo cristiano y lo pagano; fiesta de los tiros, fiesta de mucho ruido, fiesta de marcha, fiesta de gran botellón en las hogueras, fiesta de encuentro con gente que hacía tiempo no se veían.....

 

Después de muchas definiciones me atrevería a decir que es: “ EL ENCUENTRO CON MARÍA TRAS UNA PREPARACIÓN ó,  como dirían algunos más modernos: EL CULMEN, EL ÉXTASIS, CON  MARÍA”.

 

¿Cuándo empieza, y por qué digo que hay una preparación?

 

         Os explicaré mi reflexión: La Encamisá, para los torrejoncillanos, comienza el día que se sortea el Estandarte de la Virgen y se anuncia quién va a ser el Pregonero de las fiestas, la Oferente y el Predicador. Continúa con el Novenario de la Virgen --que empieza el día 30 de noviembre--, seguiríamos con el Pregón de las fiestas, la Ofrenda de flores, Andar la Encamisá, la Encamisá, La Pura y la Pura Chica (...aunque personalmente me atrevería a decir que empieza el día 10 de diciembre y finaliza el 10 de diciembre del año siguiente).

      

                Analicemos  brevemente un año cualquiera, a partir de este día:

 

·    Nos encontramos en Tiempo de Adviento, que corresponde a las cuatro semanas anteriores a la Navidad.  En este tiempo,  tenemos la Anunciación a María;  el Ángel del Señor le dijo: “no temas María, porque has hallado gracia delante de Dios”, “concebirás y  darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús”. ¡Qué nervios le entrarían a María!... pero ¡Qué alegría tan grande! ¿Qué persona no se alegra al recibir la noticia de que va a ser padre o madre? Todos los que lo habéis experimentado sabéis lo que se siente mejor que yo. ¿Y cuántos estáis intentando ser padres o vais a serlo? Unos viviréis la noticia con emoción, alegría, lágrimas, nerviosismo, ... Hay una preparación, y todo, hasta que llega ese gran momento: El Nacimiento de una nueva vida.   

 

En el año 2000, tuve la suerte de realizar un viaje a Tierra Santa;  en él visité la Iglesia de la Anunciación y me llamó la atención ver que, en el interior,  alrededor de toda la iglesia en sus paredes, estaban cuadros de vírgenes de todo el mundo, y curiosamente las había de color blanco , negro, amarillo-rojizo, e incluso una con rasgos chinos, ¡jamás la había visto!,  y me hizo pensar: Lourdes, Fátima, Argeme, Rosario, Dolores, La Montaña, El Puerto,... ¡Qué más da! ¡Todas son la misma,  todas son La Inmaculada Concepción! Al salir nos pusimos a cantar la “Salve Regina...”, ya que la letra está labrada en la fachada principal.

 

·    Pasamos al 24 de diciembre: todos tenemos una gran alegría por el nacimiento de Jesús. Después del nacimiento viene el saber ser padres, y cuántos de vosotros me diréis: nadie nos enseñó o enseña a ser padres. Es cierto, pero sí preparáis el futuro de vuestro hijo con amor y cariño, poniendo todo vuestro empeño. María tiene su papel de madre;  hay que cuidar al bebé, educarlo, prepararle el camino, y  amamantarlo.  Lucas, nos dice:  “... dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron ...”. Pero María es dichosa por saber escuchar la palabra de Dios y cumplirla.

 

·    Cuaresma y Semana Santa: Hay una canción que dice: “De toda mancha y sombra original, tu hijo Dios te quiso preservar, no te privó María del dolor, de la pobreza y del trabajar”. María como madre sufre dolor por su hijo en la Cruz, aceptando el sufrimiento con fortaleza, al igual que cualquier madre sufre por los problemas y dolores de sus hijos. No hay dolor, ni momento difícil en la vida de un hijo, que no vaya acompañado y compartido por la Madre.

 

·   Mes de Mayo: fluyen en mi mente recuerdos de la infancia, mis profesores de religión, la clase, los compañeros y el pequeño altar que preparábamos a María para llevarle las flores, y la canción que le cantábamos: “ Es más pura que el sol, más hermosa que las perlas que ocultan los mares...”. Sí, en el colegio también nos enseñaban y preparaban para  querer a María.

·    La Asunción, el 15 de agosto. Es la subida en cuerpo y alma de la Virgen María a los cielos. Es el sueño de María y de Dios hecho realidad. Es la esperanza para los cristianos. Como primera creyente y miembro de la Iglesia, es la primera en recibir la glorificación.

·    Y como el tiempo es lo que más pronto pasa, llegamos de nuevo al sorteo del Estandarte, Pregonero, Oferente, Predicador del Novenario, y ... otra Encamisá ... ¡distinta, eso si!, pues cada una tiene algo especial que la distingue de las anteriores.

Como acabamos de analizar, la vida es una continua preparación para el creyente.

 

Pero ¿Vive más la Encamisá un creyente que un no creyente?

 

NO, el creyente vive la preparación de la que os he hablado anteriormente. Pero el no creyente, el día de la Encamisá, al salir el estandarte de la Virgen a las 10 de la noche, se agarra a María, la vitorea, la acaricia con sus vivas y la aclama con gran cariño y amor, porque “la Virgen es la Virgen” y a todos nos toca el corazón, de un modo o de otro: con familiares lejanos, con enfermedades, con situaciones de la vida cotidiana, trabajo, estudios, etc.  Todos tenemos algo que decirle y por lo que darle gracias a lo largo del año que acaba de pasar..

 

 ¿Qué dicen muchos forasteros y turistas sobre la Encamisá?

 

 Qué hay mucha gente que sólo se acuerda de la Virgen en este día y que el resto del año se olvidan de Ella. Yo,  personalmente,  pienso que no. Entonces ¿qué ocurre?....:  que a María le gustaría que nos acordásemos de ella durante todo el año haciéndole visitas y comprometiéndonos como cristianos durante el resto del año, al igual que hizo ella al decir SÍ; pero vivimos en una sociedad en la que nos dejamos arrastrar por la corriente, de lo que se lleva o no se lleva. “..a ver si me van a ver a mi mucho en misa y van a empezar a decir: ¡mira el beato o beata éste! ”.  Debemos reconocer que NOS DA MIEDO QUE NOS COLOQUEN LA ETIQUETA... Tenemos que ser valientes y decir SI como María. Comprometernos, sin miedo a nada, el miedo es de  cobardes y en Torrejoncillo no hay cobardes.

 

Lo cierto es que,  a lo largo de todo el año, creyentes o no creyentes, le damos constantemente las gracias a María y nos ponemos bajo su manto y protección, para llegar un año más a vivir La Encamisá con Ella.

 

Os invito a que cerréis los ojos por unos instantes. Cerrad los ojos e imaginaros: la plaza llena de gente, el atrio lleno de gente, los caballos con los jinetes, los escopeteros,... pero la puerta de la Iglesia está cerrada, NO HAY ESTANDARTE MARÍA INMACULADA. ... ¿Sería Encamisá?............. Vosotros tenéis la respuesta....................¿A dónde quiero llegar?:  a que María es la Encamisá, y  la Encamisá sin María no subsistiría.

 

No quiero resultar pesada, ni alargarme demasiado, pero comprenderéis que después del 14 de noviembre, tenía que cambiar o añadir algunas vivencias:

 

¡TE HA TOCADO EL ESTANDARTE! Vaya si me quedaban cosas por hacer... Nervios, palpitaciones, alegría, lágrimas,... Mientras mis padres llegaban a casa, yo hablaba con María:

 

¡MADRE! ¿TANTO ME QUIERES?: Si yo no soy digna de este honor tan grande... Si honor es ser Pregonera de la Encamisá, Tú has querido que este año tenga honor doble:  PREGONERA Y PORTAESTANDARTE.

 

Esta experiencia me llevaría a redactar un pregón entero, pero sólo quiero transmitiros a todos dos experiencias vividas ese día:

 

·     Una: esa noche hubo algunos hombres y mujeres que me dijeron: “¿llevarás tú el Estandarte?, a lo que rápidamente contesté: NO, no creo que sea yo quién tenga que llevar el estandarte y os diré por qué: Me considero una mujer liberal, progresista, independiente, revolucionaria, “echá pa lante” (como decimos aquí), pero hay una tradición:  es el hombre quién debe llevar el estandarte,  no la mujer. Y por eso el hombre no es machista, ni tampoco me siento discriminada y desigual. Creo que si estamos en una sociedad que está luchando por intentar recuperar las tradiciones de un pueblo, sería ir contracorriente si intentásemos cambiar esta.

 

Si hablamos de igualdad entre hombres y mujeres, tenemos el mejor ejemplo hoy entre nosotros: MARÍA. Hace mucho tiempo, en un pueblo insignificante llamado Nazaret, tuvo lugar el acontecimiento más grande de toda la historia. Una mujer recibió el mayor mensaje jamás oído en la Tierra. Un mensaje y una petición en contra de toda lógica y razón. Ella se fió de Dios y dijo SI, porque para él no hay nada imposible.

Su respuesta no debió ser tan fácil como parece a simple vista. Cuando María respondió a Dios de esa manera sabía el peligro que corría. Al estar comprometida con José, tendría que explicarle que la criatura que llevaba en su interior era del Espíritu Santo. ¿Creería él esa historia? ¿Qué pasaría si no la creyese? Seguramente la repudiaría por pensar que había cometido adulterio. Y, aunque esto lo hiciese en secreto, tarde o temprano la gente se daría cuenta de su embarazo y viendo que no estaba unida a nadie la lapidarían, tal como era costumbre según la Ley.

Sin embargo, María se fía de Dios. Ella fue la mujer que dijo SÍ, en una época en la que la igualdad del hombre y la mujer estaban a años luz de distancia.

 

·     Otra: mi gran alegría, la gran alegría que por encima de todo ello siento, y la de mi familia y  la de todos aquellos que os sentís unidos a mí y a María, y a quienes os pido que nos acompañéis en todos los actos organizados por la  Asociación de Paladines.

 

A ti, María, quiero pedirte en primer lugar, por todos los torrejoncillanos creyentes o no, para que nos lleves siempre de tu mano,  bajo tu manto y  protección.

 

No quiero olvidarme de los enfermos que,  desde una cama de hospital o desde su casa, ponen el corazón en tus manos todos los días del año, y en estas fechas con más ilusión y fe, hazles llevadero el dolor.

 

También te pido por todos los torrejoncillanos que están lejos y no han podido acudir a tu cita (...¡seguro que están contando las horas y preparándose para cuando el reloj marque las 10 de la noche!).

 

Y,  como no, María,  enhorabuena a todos los que están ahí Arriba contigo, y han pasado a disfrutar de la Gloria de tu Hijo. Para ellos, este año también será una Encamisá especial, porque la vivirán contigo desde el Cielo. ¡Sinfo!,  al final me has visto como Pregonera, aunque ha sido desde el Cielo. ¡Por fin se ha cumplido tu sueño!

 

Y para despedirme quisiera dar gracias:

 

·     En primer lugar a María Inmaculada, por llevarme de la mano durante toda mi vida. El día que tuve el accidente de tráfico cuando todo el coche era un desorden por dentro, la imagen de ella que va en su interior apareció en mis piernas (diréis que es una casualidad, pero yo no lo pienso así). Gracias,  María,  por tu protección.

 

·     Gracias a la Directiva de Paladines por haberme  concedido el honor,  y con él,  esta alegría.

 

·   Gracias a todas las personas que colaboráis para que Nuestra Pura, esté preciosa: camareras, colaboradoras, paladines, que  me habéis aportado vivencias y experiencias que no olvidaré jamás.

 

·    Gracias a todos los torrejoncillanos por el apoyo prestado y por los valores cristianos y humanos que me habéis demostrado a mi y a toda mi familia en estos días..

 

·     Pero especialmente, quiero dar las gracias desde aquí, a mis padres, hermanos, cuñadas, sobrinos y a mi querido hermano en Cristo Juan José Pulido, que me acompañáis en todo. Y pediros perdón porque constantemente os estoy metiendo en “follones”. ¡Ojala que todos los “follones” vayan acompañados y guiados por Dios y por María Inmaculada!

 

Y gracias a todos:

 

disfrutad y vivid la fiesta, según vuestras creencias,  emociones y vivencias.

 

         ¡¡¡ VIVA Mª INMACULADA !!!  ¡¡¡ VIVA Mª SANTÍSIMA !!!  ¡¡¡ VIVA LA MADRE DE DIOS !!!