Evocando el pasado                                                                  Reportaje elaborado por T.T.V

 

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Se ha hablado en numerosas ocasiones de la falta de participación o protagonismo de las mujeres en la fiesta de La Encamisá, tal vez sea así. Pero miremos al pasado para darnos cuenta de la importancia de la mujer torrejoncillana en la fiesta.

 

Empezamos por remontarnos al año 1.887, mucho antes de existir Los Paladines de La Encamisá, y tal vez fechas en las que La Encamisá se vivía, por los torrejoncillanos, de otra manera, más en la intimidad de un pueblo de Extremadura, celoso guardián de sus tradiciones.

 

Centremos ahora nuestra atención en esta portada, un libro de cuentas fechado el 20 de Diciembre de 1.887, en cuya portada se puede leer ”LIBRO DE CUENTAS DE LA ASOCIACIÓN HIJAS DE MARÍA”. Da principio el 20 de Diciembre de 1.887, siendo Cura Párroco de este pueblo el licenciado D. Antonio Ramos Hernández.

 

cuentasLa portada de este libro de cuentas da fe de la constitución de la Asociación de Mujeres Hijas de María, cuya misión primordial era, según hemos podido saber, la de engalanar a La Virgen y ayudar en los menesteres eclesiásticos relacionados con Ella. Según hemos podido saber la primera presidenta de esta asociación fue Doña Matilde Moreno Hernández, siendo tesorera Doña Matea Monrobel, no existiendo más cargos conocidos dentro de esta asociación.

 

Las actividades de Las Hijas de María fueron variadas y todas ellas relacionadas con el culto a La Virgen. En los sábados rezaban a Sabatina delante de la Pura; acompañaban a La Virgen en las procesiones de la fiesta y un hecho que llama la atención es el relacionado con unas cintas azules que salían de las andas que portaban a La Virgen. Parece ser que dichas cintas eran seis y a ellas iban asidas seis Hijas de María en el desfile procesional.

 

El sello de identidad de Las Hijas de María era una medalla de La Inmaculada que llevaban colgada al cuello con una cinta azul que por entonces se llevaba encima de la mantellina que cubría la cabeza. Recordemos que por aquellos años la mujer torrejoncillana vestía sayas.

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Medallas de distintas épocas

 

Después de haber conocido los orígenes de su fundación y alguna de las actividades que realizaban, centremos nuestra atención en la figura de su presidenta Doña Matilde Moreno Hernández, más conocida en Torrejoncillo como Tía Matilde, dicho con el mayor de los cariños, pues era querida de una forma especial en Torrejoncillo.

Tía Matilde fue presidenta de Las Hijas de María desde el año 1.887 hasta su muerte en el año 1.942, por tanto durante 55 años fue la presidenta de Las Hijas de María.

Centremos ahora nuestra atención, por un momento, en una de las frases que incluso en nuestros días todavía resuena. ¿Recordáis cuando Tía Matilde sacaba el estandarte?

A partir de dicha frase se puede resumir lo que en un principio hablábamos, la importancia de las torrejoncillanas en La Encamisá, “que sacaba el Estandarte de la Iglesia para dárselo al Mayordomo” y así comenzar el recorrido por las calles del pueblo, cosa impensable en nuestros días por la cantidad de personas que se congregan a la salida del Estandarte.

 

Según se cuenta en ningún momento de la historia hubo problemas para que se celebrase La Encamisá, pero parece ser que en alguna ocasión sí los hubo para que saliese la procesión de La Inmaculada, y Tía Matilde con un grupo de Hijas de María realizó la procesión sin la imagen, pero sí con el Estandarte de La Encamisá a la cabeza.

 

Conozcamos algunas costumbres de Las Hijas de María, que pertenecen al recuerdo y que según hemos podido saber se llevaban a cabo cuando fallecía alguna de ellas.

Según nos ha contado Antonia López, cuando fallecía alguna Hija de María, la vestían con una especie de hábito azul y, parece ser que, encima de la difunta se ponía una palma como símbolo de pureza. En el entierro del féretro, en su recorrido hasta el cementerio, colgaban unas cintas azules a las que se asían las Hijas de María, de igual forma que en la salida procesional de La Virgen.

 

Pero conozcamos otro hecho que acontece con el fallecimiento de Doña Matilde, primera presidenta de Las Hijas de María; momento en el que se constituye la nueva Junta Directiva formada por: Doña Felisa Moreno y Moreno, Doña Martina Lorenzo Vergel y Doña Juliana Sánchez y Sánchez, suponiendo que dicha Junta Directiva continúa realizando las mismas funciones que la anterior. Siendo en esta directiva en la que se dejó de sacar el Estandarte por una mujer, de la Iglesia, por decisión del Párroco.

Recordemos que Doña Felisa Moreno y Moreno estuvo sacando el Estandarte, hasta dicha decisión, durante algunos años.

 

En el año 1.954 por iniciativa de esta Junta y por subscripción   popular se le hace un manto a La Inmaculada, siendo las encargadas de pedir por todo el pueblo, y sin omitir ninguna casa de Torrejoncillo las señoritas: Pilar González Bueso, Lorenza Galán Núñez, Isabel González Galán, Arsenia Llanos Moreno y Guadalupe Martín Gil, desplazándose a Madrid para gestionar el bordado en el manto Lorenza Galán Núñez, Pilar González y Arsenia Llanos Moreno, costeándose ellas mismas el viaje y la estancia, visitando el Instituto de Monjas Adoratrices que según todos los informes de la época eran las de mayor garantía. Entre los mantos que les enseñaron, escogieron el que más se ajustaba al presupuesto que tenían.

Estas son facturas del terciopelo del manto, así como del bordado, suman ambas 29.422 pesetas con 75 céntimos. 

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Con posterioridad a la compra del manto, surgen algunos donativos más, por un total de 4.520 pesetas, que son depositadas en una entidad bancaria con un interés del 4% para posibles necesidades de La Virgen. Este manto fue estrenado en el año 1.954 siendo Mayordomo D. Ezequiel Núñez Lázaro.

                                                     

Ezequiel Núñez LázaroEzequiel Núñez Lázaro 

Manto 1

Pero veamos el manto que regaló Torrejoncillo a La Inmaculada dicho año, siendo de terciopelo azul, bordado en oro con puntilla en oro.

 

Al cesar esta Junta Directiva en al año 1.965 entran a formar parte de la nueva Mª del Carmen Gazapo, Francisca García y Mª del Pilar Lourtau, haciendo entrega, la Directiva saliente, al cura Párroco D. Francisco Rodríguez del efectivo existente, los libros de cuentas, estandartes con sus varales, dos candelabros redondos, las joyas, mantos y ropas de la Virgen, manteles de altar, crucifijos y candeleros y el arca de madera donde se guardan los enseres de La Virgen.

La historia de Las Hijas de María finaliza en el año 1.972, momento en el que se constituyen Los Paladines de La Encamisá, siendo la última directiva de Las Hijas de María   la formada por: Sagrario Lázaro   Núñez, Mª Isabel Méndez Martín y Francisca Serrano Núñez, esta última siendo sustituida por su hermana Isabel Serrano Núñez.

D. Julián Sánchez Cruz, Párroco de Torrejoncillo, nombra en el año 1.979 a Doña Francisca García Sánchez, Doña Martina Bueso Rodilla, Doña Mercedes Lorenzo Marleza y Doña María Paniagua Martín como encargadas, por tiempo indefinido, de vestir y preparar a La Inmaculada para su festividad.